como ganarse la loteriaLIBROSPRONÓSTICOSMETODOSDESCARGASCONTACTO
como ganarse la loteria
Búsqueda personalizada
Como ganar la lotería con el reloj, historia de los huevos. 2014-10-16T12:41:00-05:00

Como ganar la lotería con el reloj, historia de los huevos.




Todo los días en algún momento  miramos la hora, es ahí donde muchas veces, el inconsciente nos está mostrando un número.Cuántas veces ha mirado su reloj y siempre que lo ve le marca una misma hora y si compara con las loterías que juega o que están en su ciudad, seguro que ese número  ya cayó o lo más seguro es que  próximamente caerá. Lo que le voy a mostrar le sorprenderá. Ud mismo puede comparar y mirar los aciertos.
El Reloj tiene 12 horas:1,2,3,4,5,6,7,8,9,10,11,12.
Cómo la lotería tiene solo 10 números  del o al 9 entonces reemplazamos así:
1-2-3-4-5-6-7-8-9-10-11-12
1-2-3-4-5-6-7-8-9-  0-  1-  0
Por ejemplo; son las 3, busca los números que se cruzan con las líneas negras o del mismo color y combina así:El 3 con el 9, el 6 y el 0 cuyos números dan como resultado el 3960, 3906 se invierten sólo los dos opuestos o lo juega combinado pero siempre con el 3 primero.
otro ejemplo; son las 5   entonces combino el 5 con el 1, porque el 11 es igual a 1, se combinan con los que se cruzan con las líneas del mismo color 5128 ó 5182, luego quedarían así; y sus combinaciones con el 5 primero.
Otra forma de escoger sus números es: Miré la hora a las 2 am, busco el número anterior o posterior al 2 así:anterior 2101    y posterior 2345.
En su reloj es muy importante cuando ud siempre lo observa a la misma hora y minutos, nos indica en varias oportunidades un número para jugar, por ejemplo ayer al mirar el reloj en la madrugada me registra las 9:33 pm y hoy nuevamente miro la hora y casualmente son las 9:33 am y así me vuelve a repetir, es seguro que ese número 933 caerá próximamente.
Pruebe este sistema, compruebe y gane.texto aqui

LOS HUEVITOS TRISTES

HuevitoYiyo le dice la mamá, y el huevito sale corriendo, que pasa huevito porque no me hace caso y el huevito corre más rápido a alcanzar a sus hermanos, se van para el pueblo, son 10 hermanos y la desobediencia reina en ese hogar. La mamá se queda llorando y sin comprender por qué sus hijitos son así. Preocupada llama al papá de los huevitos para quejarse y decirle lo que está pasando con sus huevitos. Pero el papá gallo es un irresponsable y se la pasa cantando de esquina en esquina, desesperando a todos los señores del campo. Con los oídos tapados dice don Juan, pronto haré un sancocho con ese mal Gallo. Que no me deja ni dormir.
Los huevitos estaban en el otro gallinero compartiendo con sus amigos los huevitos de Jacinto, estaban apostando, perdían y perdían, pero no les importaba. Un día ya no tenían que jugar, se comprometieron con sus vecinos de conseguir lo suficiente para seguir apostando. Así marcándose  cada uno con  un número del 0 al 9 y apostaron entre sí para conseguir  dinero para seguir jugando, le tocó al número 7 salir, se fue rodando por el camino y llegó un zorro y se lo comió. ¡Qué tristeza! al enterarse sus hermanitos de esto, pero ellos tenían una apuesta que cumplir, y el azar le tocó al número 3, pasando otro infortunio y un carro lo aplastó. Los hermanitos no hacían más que llorar, llorar y llorar. Pensaban qué vamos a hacer con nuestros padres cuando se enteren. Pero la apuesta continuaba y le tocó al número 5, tembloroso, muerto de miedo se fue con toda la precaución del caso para volver con tan anhelado dinero, resulta que comenzó a llover, llovía mucho tanto que la corriente lo arrastró y lo ahogó. Los hermanitos desesperados, empezaron a discutir ya no más apuestas, pero los huevitos de Jacinto eran muy bravos y si no le cumplían todos pagarían las consecuencias incluyendo el papá y la mamá. Entonces decidieron ir todos al pueblo pero tenía que entrar uno sólo al banco a pedir el préstamo que necesitaban y mandaron al número  9, con tan mala fortuna que asaltaron el banco y ¡ploc!  lo mataron. No lo podían creer y la noticia se regó por todos lados,  la mamá gallina y el papá gallo vinieron corriendo a buscar a sus hijos, pero ellos asustados se escondieron. Los huevitos de Jacinto se pusieron a pensar en el incidente y en el número de los cuatro huevitos, comentando el primer huevito que se murió  fue el número 7, el segundo el 3, el tercero el 5 y el cuarto el 9, concluyendo que el número para apostar era el 7359.  Así lo hicieron, fueron y apostaron este número ganándose una gran fortuna e inmediatamente se fueron de esa granja con los bolsillos llenos.
Los huevitos apostadores llenos de tristeza decidieron regresar a su casa, acordándose de que una vez llenos de licor pasaron por la casa del señor Juan, le escucharon decir que se iba a comer el gallo, pero les importó más el juego con sus amigos que su padre, que era igual de irresponsables que ellos. Corrieron a avisarles a la mamá y el papá para que huyeran y cuando llegaron encontraron un gran fogón de leña, música y el gallo y la gallina ya eran presas de un gran san coho. Y la noticia que con el infortunio de ellos sus vecinos eran ricos y ellos más pobres y para completar huérfanos. Todos tristes muy tristes lloraban.  Yiyo el huevito mayor arrepentido de no haber guiado a sus hermanos y no haberle hecho caso a su mamá con gran tristeza les pide perdón por su rebeldía y les promete  con el corazón destrozado que verá por ellos, que nada les faltará, Y en honor a sus padres tendrán muchos huevitos felices.              


COMPÁRTELO CON  TUS AMIGOS 

galogarsa

Recibe Números En Tu Correo, Suscribete¡